Cuando la luz dorada desaparece tras los cerros orientales y el aire frío recorre la sabana, Bogotá no se apaga; cambia de piel.
En el norte capitalino destaca un punto neurálgico que palpita con energía singular: https://geraldnsek718996.blog5.net/90412107/bogotá-zona-t-el-punto-donde-el-estilo-se-vuelve-sensual